El pasado sábado, 5 de julio, fuimos nuevamente testigos de que una hermandad tiene diferentes ámbitos en los que desarrollar su actividad. Junto a los tres grandes pilares que le dan su razón de ser: culto, caridad y formación, tenemos otras herramientas con las que hacer hermandad. La convivencia entre los hermanos, quizás, sea la más eficaz de todas.
Un importante número de hombres de trono participó en esta jornada, amén de otros hermanos que pasaron a disfrutar de un rato agradable. Desde primera hora de la mañana, en la que se iniciaban las labores culinarias, se vivió un ambiente relajado en el que, como no podía ser de otra manera, el interés por saber el estado de la petición de ingreso en la agrupación fue el eje de muchas conversaciones.
Coincidiendo con el servicio de las paellas, elaboradas por uno de nuestros hombres del varal, Carlos Cordero, se proyectaron el video promocional “Del Ave María a la Catedral de la Encarnación” y otro audiovisual con varios momentos de la pasada procesión. Aunque el calor del verano fuese importante a esas horas, todos pudimos transportarnos a una gloriosa primavera pasada y a un sueño de primavera futura.
Recibimos la visita del director de nuestro distrito, Pedro Cabrera, el cual sostuvo una vez más su apoyo incondicional, junto con el de nuestro concejal, Raúl Jiménez, en el objetivo de llegar hasta el centro de la ciudad la próxima Semana Santa. Con la Mediadora en el centro, también se hará presente todo un distrito como es el de Carretera de Cádiz.
Siempre hay que tener un pensamiento para aquellos que no tiene la misma fortuna que nosotros. Por ello, la comida que no se consumió, fue donada a los “Ángeles Malagueños de la noche”.
Deseosos de volver a repetir la experiencia, animamos a todos a vivir la hermandad desde todos sus primas. Hay tiempo y espacio para todo y todos.