Hace hoy 14 años era el primer domingo de Adviento y se bendecía en nuestra parroquia la imagen de Nuestra Señora Mediadora de la Salvación. Con motivo de esta efémiride podemos hacer la siguiente reflexión:
A las imágenes sagradas nos podemos acercar por varios caminos: Por devoción familiar, es decir por herencia de nuestros padres; también porque nos podemos encontrar de repente ante ellas en su iglesia o procesión, incluso en un cartel, un libro o en televisión; también al hacernos hermanos de una cofradía para salir de nazarenos con unos amigos, compañeros de clase o trabajo, unos vecinos... y el "roce hace el cariño". Las imágenes nos van llegando cada vez más al corazón, las hacemos nuestras.
Mediadora, primero fuiste algo parecido a un sueño, un nombre original, un boceto, una transmisión de ideas. Después tu divino rostro apareció en la madera. Así nacieron tus ojos, así llegó tu mirada. Así, como fruto de tu amor para nuestro amor, surgió toda tu cara. Se liberaron tus manos del tronco del árbol y tus dedos acariciaron esa jábega donde depositamos nuestros sueños. Se abrieron las puertas de tu parroquia para tí y tomaste posesión de tu reino. Y llegaron las oraciones y se multiplicó el amor.
Hoy, 29 de noviembre, Virgen Mediadora, se cumplen 14 años de tu bendición y no podemos dejar de dar gracias a Dios por permitirnos ser partícipes de esta historia.
Mediadora, causa de nuestra alegría, protege siempre a tus fieles hijos porque solo Tú sabes que para nosotros no pedimos nada. Estamos a tu lado solo por amor.
Mediadora, causa de nuestra alegría, protege siempre a tus fieles hijos porque solo Tú sabes que para nosotros no pedimos nada. Estamos a tu lado solo por amor.
Ahora las ilusiones se encaminan hacia tu Hijo. Ya tenemos su nombre, Redentor del Mundo. Solo falta contar los días para que nuestra Venerable Hermandad bendiga su imagen y poder orar ante su presencia.
Los años siguen pasando, el amor se sigue multiplicando.

