En la tarde del día 29 de octubre nuestro Hermano Mayor, Pedro González, juró su cargo como miembro de la Junta de Gobierno de la Agrupación de Cofradías y presentó a nuestra Venerable Hermandad a la misma.
Compartimos sus palabras en tan emotivo e histórico acto:
"Señor Delegado de hermandades y cofradías, Sr. Presidente y Junta de Gobierno de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga:
El pasado 9 de octubre fue un día muy especial para nuestra Hermandad de la Mediadora, al aprobarse el ingreso de nuestra corporación en la Agrupación de Cofradías.
Nuestra Hermandad, desde su fundación aquel 29 de noviembre del 1997, día de la bendición de la Santísima Virgen Mediadora de la Salvación, siempre ha considerado a María como el Pilar que sostiene nuestra fe en la feligresía de la Encarnación, en el barrio de Las Delicias.
La Virgen ha guiado desde entonces nuestros pasos siendo Esperanza ante la adversidad, luz en la oscuridad y alegría en los desencantos. Pero sobretodo, y lo más importante, nuestra Mediadora nos ha llevado a la oración, a la reflexión, a la caridad y al fortalecimiento de nuestra fe en Cristo Redentor.
En estos 17 años hemos crecido como Institución, pero también hemos hecho llegar a nuestros vecinos y feligreses el conocimiento y el convencimiento de lo que es la labor de una Hermandad. No sólo en la contemplación de un vistoso cortejo de nazarenos, bien ordenado y serio, y de un trono correctamente llevado a los sones de la banda de música, sino también, lo más importante, les hemos hecho partícipes de que una hermandad tiene vida durante todo el año. Lo fundamental. En las misas de hermanos todas las semanas, en la Adoración Eucarística de los primeros viernes, en la formación religiosa todos los miércoles, en la oración comunitaria, en la participación y colaboración con Cáritas, en la convivencia cercana con los hermanos, devotos y vecinos, en las continuas relaciones de colaboración y apoyo con el Patronato Escolar del Ave María, con el Distrito 7 de Carretera de Cádiz, y con numerosas hermandades y cofradías, aquí presentes, que siempre habéis ofrecido vuestra ayuda a nuestra, hasta el pasado día 9, Hermandad de Vísperas.
En 2005 llegó nuestra aprobación canónica y se nos dio el título de Venerable. El obispo emérito D. Antonio Dorado así lo manifestó al otorgarlo: “Qué mejor título para vuestra hermandad, nuestra hermandad, que el de Venerable, por la veneración continua y el amor sin límites que le profesamos a Nuestra Mediadora”.
Y el amor a nuestra Madre nos llevó al Hijo. Como dice el lema: “A Cristo por María”, la Virgen nos condujo al Señor. Y así fue bendecido el Nazareno Redentor del Mundo, el Señor que abraza la Cruz de nuestros pecados, y la eleva, como símbolo indudable de que por la Cruz hallamos la victoria de nuestra Salvación.
Estimados amigos: Esta es la historia y fundamento de nuestra hermandad. Os agradezco en nombre de mis hermanos vuestra aceptación para formar parte viva, aún más si cabe, de la Semana Santa de Málaga. Nuestro agradecimiento es para todos y cada uno de vosotros, garantes de la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo en nuestra ciudad. Rogamos al Señor Redentor del Mundo y a su Bendita Madre, que siga guiando nuestros pasos, y a ustedes les bendiga.
Se acerca una Semana Santa, la de 2015, muy especial para nosotros. Con nuevos retos y esfuerzos, pero con nuestra ilusión albergada siempre, de plantar nuestra Cruz Guía en la Alameda y desde allí alcanzar la Catedral como meta luminosa. Desde el principio de nuestra historia, el Miércoles Santo, ha sido el día que en el que ha soñado y sueña nuestra hermandad para su estación de penitencia. Día incomparable de nuestra Semana Santa malagueña, desde el Auxilio de Nuestra Madre hasta su contemplación como Reina de los Dolores. Día grande donde Ella es ejemplo en su Mayor Dolor, es nuestro Consuelo y es la Madre que nos colma de Amor. Y desde siempre bendecido por el vuelo de una Paloma. En este día tan histórico, de hermandades tan señeras, solicitamos compartir con ustedes la devoción a Nuestra Mediadora. La devoción que profesamos estos sencillos nazarenos del Ave María.